1. Cuando el núcleo colapsa (Supernovas tipo II, Ib y Ic).
Cuando las estrellas masivas han agotado todo el combustible en su interior, se enfrían. En este caso, la fuerza de gravedad es más "poderosa" que la presión al interior del núcleo. Esto hace colapsar al núcleo hasta formar un hoyo negro o una estrella de neutrones. Y una nube en expansión compuesta por una mezcla de cenizas radioactivas, material parcialmente quemado y material sin quemar de la envoltura original de la estrella.
Si forma un hoyo negro, las capas externas de la estrella caerán sobre él hasta desaparecer en secreto.
Si forma una estrella de neutrones, las capas externas caerán sobre su superficie recién formada hasta rebotar en una explosión de supernova. Observacionalmente, estas supernovas corresponderían tanto al tipo I (específicamente Ib y Ic), como al tipo II (específicamente IIP, IIL, IIb):
* Las supernovas tipo Ib y Ic no muestran hidrógeno, y las tipo Ic tampoco contienen helio. Un subconjunto de las supernovas Ic, las llamadas hipernovas, están asociadas a las enigmáticas explosiones de rayos gamma.
* Supernovas tipo II: son aquéllas que muestran hidrógeno en su espectro. Según cuán rápido pierden su brillo, las supernovas tipo II se clasifican en tipo IIP, IIL y IIb, donde las IIP son las que más tiempo permanecen cerca de su brillo máximo. Por lo mismo, pueden ser utilizadas como indicadores de distancia.
2. Explosión termonuclear (Supernovas tipo Ia):
Ocurre en sistemas binarios donde hay al menos una enana blanca de carbón y oxígeno: una estrella vieja del tamaño de la Tierra, pero mucho más masiva (con la masa del Sol). Esta enana blanca no quema combustible en su interior y es soportada por la presión de sus electrones.
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