MCSS
pesquisó 31 supernovas durante 2008
Uno de los objetivos del Núcleo Milenio de Estudios de Supernovas (MCSS) es “cazar” supernovas, gigantescas explosiones estelares. La meta del CHASE (CHilean Automatic Supernovas sEarch o Búsqueda Chilena Automática de Supernovas) es encontrar 20 por año.
Pero esa cifra se cumplió
con creces en 2008. El grupo de investigadores encontró
31.
Las supernovas, como son explosiones tan brillantes, permiten medir con gran exactitud a las distancias que ocurrieron. A esto, los científicos le llaman “indicadores de distancia”, algo sumamente útil para los astrónomos: ellos saben que el universo está creciendo, expandiéndose y que esto se debe a una energía que desconocen, la energía oscura. Mediante las supernovas intentan comprender esta energía oscura.
Hubo algunas curiosidades en los hallazgos del MCSS. Por ejemplo, lo habitual es que los investigadores encuentren tres supernovas por mes. Pero tanto el 13 de marzo como el 3 de octubre, el equipo encontró dos supernovas el mismo día. Lejos, el mes que el firmamento arrojó más “regalos” fue diciembre, con seis supernovas.
Pese a lo difícil que es observar el cielo de Santiago -debido a la gran contaminación lumínica- desde el telescopio Goto, en el Observatorio Cerro Calán, se logró pesquisar a una esquiva supernova que, por estar tan al este, no podía ser vista desde La Serena (donde se encuentran los telescopios que colaboran en el hallazgo de estos fenómenos astronómicos). Tímidamente se asomaba entre dos montañas de la cordillera. Por este motivo, ningún observatorio terrestre pudo hallarla, excepto el de la U. de Chile, en Cerro Calán.
El “Goto” dio la oportunidad a alumnos de la carrera de licenciatura en astronomía de realizar investigación científica con sus propias manos y adquirir valiosa experiencia en la conducción de un proyecto de interés para la comunidad científica internacional.
“El 2008 fue un año excelente para este proyecto del MCSS. Superamos nuestras metas y, tan importante como esto, estamos capacitando a las nuevas generaciones de científicos, a través de su apoyo en la búsqueda de supernovas”, explica Giulano Pignata, posdoctorante del MCSS.
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