En la enorme constelación del Cisne se encuentran los remanentes de una supernova en el interior de otra explosión de supernova. La primera ocurrió hace unos 13 mil años y la segunda, hace 5 mil u 8 mil años (y que dio origen a la Nebulosa del Velo). El Cisne es fácilmente observable porque pose poco polvo interestelar. Se le puede estudiar tanto con rayos X como con ondas de radio.
Crédito: J.J. Hester (Universidad del Estado de Arizona) y NASA. Sitio web del Hubble. |